25 de octubre de 2010

La epidemia de cólera de 1.971 en Zaragoza

En estos días está de terrible actualidad la epidemia de cólera desatada en Haití que esperamos que remita lo antes posible. Bastante han sufrido ya las gentes en ese país.

En Aragón también hemos tenido varias epidemias de cólera desde el siglo XIX. En 1.834 comenzó una gran epidemia en Torremocha y se extendió por el Jalón, Zaragoza y el Bajo Aragón. En 1.884 se declaró otra epidemia que afectó sobre todo a Jaca, Zaragoza y Alcañiz.

La última epidemia de cólera de importancia comenzó no hace demasiados años en Épila y Rueda de Jalón. Corría el año 1.971 y éramos un país subdesarrollado con una falta casi total de infraestructuras sanitarias en el que gran parte de la población no disponía de agua corriente ni de un sistema de alcantarillado ni siquiera en algún barrio de Zaragoza. En Épila se dieron 32 casos sospechosos y en Rueda de Jalón 16. El Heraldo de Aragón informó que habían sido 7 las víctimas en la primera semana de la epidemia.

La persona designada para hacer frente a esta epidemia fue el farmaceútico de los Cuerpos Sanitarios del Estado Ricardo García Gil y él mismo relataba que los equipos de los que disponía no eran más que sentido común y un instrumental rudimentario. Depuraba las aguas de los pozos metiendo hipoclorito en un botijo, añadiendo arena para suavizarlo y el agua entraba y salía lográndose la desinfectación. Echaba lejía en las fuentes hasta que llegaron las cloradoras.
Bacteria que produce el cólera

También, los ayuntamientos dictaron bandos como el siguiente de Rueda de Jalón: “De orden del Sr. Alcalde, se hace saber: que el agua para beber deberá hervirse durante veinte minutos y añadir a cada litro dos gotas de agua de lejía…” En la provincia de Zaragoza fueron vacunadas exactamente 607.381 personas. Toda la cosecha de la zona hubo que destruirla lo que ocasionó importantes pérdidas económicas. Las autoridades de entonces trataron de camuflar la epidemia achacándola a “procesos diarréicos estivales”. Incluso llegaron a echar la culpa a los trabajadores norteafricanos emigrantes que pasaban por la zona.

Casi 40 años después de aquella epidemia que ocurrió siendo niño, todavía recuerdo las filas de personas para vacunarse a pleno sol y los comentarios que se oían en voz baja que decían que los medios de comunicación franceses habían anunciado una gran mortandad entre la población. A raíz del cólera del verano de 1.971 se aceleraron las inversiones en agua corriente y alcantarillado en toda la provincia y en los barrios zaragozanos.

Enlaces:

Ricardo García Gil, el farmacéutico que frenó el cólera
La epidemia de cólera de 1.971. Negar la realidad

3 comentarios:

J. Antonio Lopez dijo...


en aquellos años era el ingeniero técnico de Permo-Degremond, y Mainard el delegado en Zaragoza. Lo del botijo no tengo constancia pero sí de lo del bando del alcalde, al que le inducimos simplemente recordando a sus antepasados que murieron de cólera y que decian "Siempre hemos bebido de esa fuente". Por supuesto estabamos apoyados por el ministerio de Sanidad y la Guardia Civil.
"O tempora o Mores", desde entonces Aragón el la comunidad mas concienciada en la calidad de aguas.

Claudia María dijo...

Cuánta mentira y necedad. Yo también recuerdo aquella epidemia, que en cuestión de víctimas fue insignificante (los mentirosos fueron los franceses). La organización fue bastante buena y eso evitó males mayores. Y de país subdesarrollado (España, digo), nada de nada. Ya quisieran muchos africanos de hoy contar con los medios de España hace 43 años.

Luis dijo...

Parece que la organización una vez comenzada la epidemia, sí que fue efectiva, buena y rápida y además tenemos el testimonio anterior de J. Antonio Lopez que según comenta estuvo directamente implicado.

Lo del subdesarrollo lo puedes calificar como quieras. Evidentemente, no todos soportaron las mismas condiciones higiénicas ni tenían los mismos servicios. En el centro de Zaragoza y algunos barrios, disponían de alcantarillado y agua corriente desde hacía años.

Pero en otros barrios y en muchos pueblos de la provincia, en 1.971 no disponíamos de agua corriente ni de alcantarillado.

En mi caso te puedo decir que en el barrio de Zaragoza en el que vivía, bebíamos agua de una acequia que bajaba directamente por una regacha en la calle y entraba en las casas hasta el aljibe. Ese agua venía directamente del canal recorriendo decenas de kms. de acequias con exposición directa a todo tipo de contaminantes animales, aguas fecales, etc.

En cada casa había también un pozo negro para eliminar las aguas fecales.

Desde luego que he visto en Africa mejores condiciones higiénicas que la Zaragoza de 1.971. Pero claro, allí también va por barrios y hay mucho más malo que bueno.

Realmente, lo único positivo de aquella epidemia fue que a partir de entonces, las autoridades de la época se tomaron en serio el grave problema sanitario que había y se invirtió dinero para llevar el agua corriente a las casas y crear un sistema de alcantarillado (los beneficiarios de las mejoras también tuvimos que aportar una parte del coste si mal no recuerdo).